Qué necesita tu negocio para aparecer en Google Maps
Cuando alguien busca "ferretería cerca" o "peluquería en Westbury", Google muestra un mapa con tres negocios arriba de todo. Esta guía explica qué hace falta para estar en esa lista y cómo mantenerse.
Aparecer en Google Maps no depende de pagar publicidad. Depende de una ficha sin costo que Google llama Perfil de Empresa, y de cómo la cuidás. Si la tuya está a medio completar, o no sabías que existía, es una buena noticia: hay espacio para destacarte.
Primero: reclamá tu ficha
Es posible que tu negocio ya aparezca en Google Maps sin que lo hayas pedido. Google a veces crea la ficha solo, con datos que junta de otros lados. Si es tu caso, vas a ver el nombre de tu negocio con un botón que dice algo como “¿Es el propietario de esta empresa?”.
Buscá tu negocio en Google Maps desde la computadora. Si aparece, reclamalo. Si no aparece, crealo desde Google Business Profile con la cuenta de Google que uses para trabajar.
Google te va a pedir que demuestres que el negocio es tuyo. Puede ser con un llamado, un mensaje de texto, un video corto del local o una postal con un código. Hasta que no completes ese paso, la ficha no es tuya del todo y los cambios que hagas pueden no mostrarse.
Los datos que Google necesita ver
Google quiere mostrar negocios reales, abiertos y confiables. Todo lo que cargues tiene que decir exactamente lo mismo que dice tu local, tu página web y tus redes.
- Nombre del negocio. El nombre real, el del cartel. No le agregues palabras como “el mejor” o la ciudad si no forman parte del nombre. Google lo puede suspender por eso.
- Dirección. Si atendés en un local, la dirección completa. Si vas a la casa del cliente, como un plomero o un electricista, podés ocultar la dirección y marcar la zona que cubrís.
- Teléfono. Uno que alguien atienda. Si usás WhatsApp para trabajar, poné ese número.
- Horarios. Los reales, incluidos feriados. Un cliente que llega y encuentra cerrado no vuelve, y encima deja una mala reseña.
- Categoría principal. Es el dato más importante de todos. Elegí la que describe lo que más vendés, no todo lo que hacés. Después podés sumar categorías secundarias.
- Página web. Si tenés sitio, ponelo. Una ficha con sitio propio da más confianza que una que termina en una red social.
Fotos: lo que más mira la gente
Antes de llamar, la gente mira fotos. Quiere saber cómo es el lugar, qué vende y si se ve cuidado. Una ficha sin fotos, o con fotos oscuras sacadas de apuro, hace que el cliente siga de largo.
Subí fotos de la fachada, para que te encuentren cuando llegan. Sumá el interior, tus productos o tu trabajo terminado, y a tu equipo si te sentís cómodo. Usá luz natural y el teléfono en horizontal. No hace falta un fotógrafo para empezar, pero sí un poco de cuidado.
Y actualizalas. Subir una foto nueva cada tanto le muestra a Google que el negocio sigue activo.
Reseñas: pedilas y respondelas
Las reseñas pesan mucho, para Google y para quien está decidiendo. No alcanza con esperar a que lleguen solas. Muchas veces un cliente contento no deja reseña solo porque nadie se lo pidió.
Pedilas en el momento justo: cuando el cliente te agradece, cuando entregás un trabajo o cuando pasa a buscar un pedido. Google te da un enlace directo para compartir por WhatsApp. Mandalo con una frase simple, sin presionar.
Respondé todas, las buenas y las malas. A una buena, un agradecimiento corto con su nombre. A una mala, una respuesta tranquila que explique qué pasó y cómo lo resolviste. Quien lee no juzga la queja: juzga cómo respondiste.
Nunca compres reseñas ni le pidas a familiares que escriban como si fueran clientes. Google las detecta y puede bajar tu ficha o borrarla.
Cómo decide Google a quién mostrar
Google explica que usa tres cosas para ordenar los resultados del mapa:
- Relevancia. Qué tan bien coincide tu ficha con lo que la persona buscó. Por eso importan la categoría y la descripción.
- Distancia. Qué tan cerca estás de quien busca, o de la zona que escribió. Esto no lo podés cambiar.
- Prominencia. Qué tan conocido y confiable parece tu negocio. Acá cuentan las reseñas, las fotos, que tu sitio web exista y que otros sitios te nombren.
La distancia es fija. Las otras dos dependen de vos, y se trabajan un poco por mes.
Lo que conviene hacer esta semana
Si no sabés por dónde empezar, esta lista alcanza:
- Buscá tu negocio en Google Maps y reclamá la ficha.
- Revisá nombre, dirección, teléfono y horarios. Que coincidan con tu cartel y tu sitio.
- Elegí bien la categoría principal.
- Subí diez fotos buenas.
- Mandales el enlace de reseñas a cinco clientes que sabés que quedaron contentos.
- Respondé las reseñas que ya tenés.
Nada de esto cuesta dinero. Lleva una tarde, y después unos minutos por semana para mantenerlo.
Tu ficha y tu sitio trabajan juntos
La ficha de Google trae al cliente hasta tu puerta. Tu página web es lo que mira antes de decidir si entra. Cuando las dos dicen lo mismo, y las dos se ven bien, Google confía más en tu negocio y el cliente también.